miércoles, 19 de febrero de 2014

Tú.

Después de una larga serie de decepciones, te das cuenta de muchas cosas que habías oído muchas veces pero, como no las habías experimentado no podías darte cuenta de ellas. Hace tiempo, perdí a una de mis mejores amigas, por razones desconocidas. Cambió y me metí en peleas y otras idioteces que hace la gente, por su culpa. Creí que era ella. Me quedaba mi "mejor amiga" desde los tres años. Eso pensaba. Nunca la había tenido. Porque, al fin y al cabo, contadas personas no te utilizan con fines propios. No seas buena persona. Te pisotearán y traicionarán y todo lo que haga falta para salvarse el culo. Lo fui. Fui ingenua. Imbécil.Te ves incapaz de ser cruel, pero no te das cuenta de que lo están siendo contigo y les recompensas con tu ayuda. Nunca, y cuando digo nunca, es nunca, confíes en nadie. Absolutamente nadie. La gente solo piensa en sí misma. Si piensa en ti es porque está cegada con el querer, pero tarde o temprano eso se acabará y te terminarán dando la patada. Te sentará como una garra estrujándote el pecho. Lo sé porque lo he terminado asumiendo después de no creerlo durante varias ocasiones.
Duele. Darte cuenta de que la gente no te quiere cuando tú les das todo tu cariño.
Duele cerciorarse de que te han utilizado, cuando tú solo querías estar a su lado.
Duele que les importes lo que viene siendo nada, cuando les has prestado toda tu ayuda y comprensión posible.
Hace daño ser una ingenua.

martes, 18 de febrero de 2014


Me gustaría hablar de mí, de ahora, en esta fase de cambio y, sobre todo, desconcierto. Un tema, digamos, que no suelo hablar. Mí. En donde habito. Mi envoltura. No consigo entender, por qué, si me siento vacía me preocupo de mi  apariencia. Será mi ser, el superviviente que salió cuerdo de la guerra. Algo normal en mi edad. Sinceramente, no sé mi opinión. Mi mente me quiere matar. Al mirarme al espejo siento un instinto de morir. Lo odio. ¿Pero, Celia, si tienes mayores preocupaciones, qué haces preocupándote de algo tan simple? No lo sé, pero me parece tan ridículo...Mi humor cambia y mis demonios se alimentan de esto. Pienso, sabes por lo que ha pasado cierta persona y lo entiendes perfectamente, ¿por qué te estás metiendo en esta mierda? Me gustaría saberlo. De lo que soy consciente es de mi inconformidad con mi cuerpo. Joder, Celia, ¿te das cuenta de lo primaria que estás siendo? Por favor, qué vergüenza. He adelgazado tres kilos. Necesito más, inconscientemente. Pero todo está controlado. Solo necesito unos kilos menos, pongamos quedarme en los cincuenta. No voy a caer, sería muy simple. Además, no podría volver a subir, no con todas estas cadenas arrastrando tras de mí. ¿Cómo quererme si por mi culpa todo está saliendo mal?¿Qué diría esa niña que dedicaba sus días a sonreír e intentar dibujar una a todo el mundo? La he decepcionado. Lo siento. Joder, perdonadme. Siento a los que he amargado el día. Siento estorbar en todos lados. Lo siento, personita, por meterme en tu vida, formando parte de tu hermano. Siento haberme enfadado con mi hermana sin razón. Siento preocupar a mis padres. Siento preocupar a mi abuela. Siento joderlo todo, como sea. Siento ser como soy.

Siento existir. Lo siento.

Ansiedad.

Vacía. No hay más. Busco sentir algo en el dolor. Tener una prueba de que aún sigo viva. Utilizarlo como despiste de mis demonios para que piensen en el dolor carnal y olviden el interior. Y luego ocultar. Vergüenza. Autodestrucción. Impotencia. Esclavitud, miedo e, incluso, ironía. No poder salir de este círculo es lo que me carcome. Es la debilidad. Son las jaulas. Pero, definitivamente, solo tengo dos opciones: aprender a vivir o morir. ¿Qué es todo este escenario? ¿De qué sirve esta obra si solo la interpreto falsamente? Ver la extraña palabra, o hecho, o puede que, metáfora, llamada "felicidad" me desconcierta. Son felices. ¿Es positivo? ¿Qué define lo que nos hace felices? Todas estas preguntas sin respuesta son las que me hacen sentir, sin vida, vacía. Sencillo de leer, difícil de comprender. Lo único que deseo es un aliento de vida...